
La avena overnight, también conocida como overnight oats, avena reposada o avena remojada es una de las formas más prácticas y deliciosas de comer avena.
La mejor parte es que la puedes dejar preparada de un día para otro y puede sacarte de apuros en una mañana en la que vas apurado o cuando necesitas una merienda rápida
Además, esta estructura te permite incluir mucha variedad de alimentos, se prepara rápida y fácilmente y puedes obtener preparaciones muy nutritivas y saciantes.
Puedes hacer muchas combinaciones diferentes dependiendo de lo que tengas a la mano y lo que más te guste. ¡Deja volar tu creatividad!
Antes de empezar respondamos una pregunta muy usual respecto a este tipo de preparaciones con avena.
La avena no se debería comer cruda. De hecho, no podrías digerirla si la comieras cruda, pues su capa protectora (cáscara), no puede ser digerida por el ser humano.
Sin embargo, la avena que encuentras en mercados o supermercados, no es avena cruda. La avena cruda se ve así:

La avena que típicamente puedes conseguir, es avena que ya ha pasado por un proceso térmico y se le ha retirado la parte que no es comestible.
Entonces, la avena sí puede consumirse sin cocinarla sin problemas. Además, el mismo remojo al que se someterá la avena en las avenas overnight, hará que sea más fácil de digerir.
Ahora sí, para lograr que tu avena overnight quede perfecta, sigue los siguientes pasos:
Puedes utilizar la avena que se conoce como “integral” que es aquella en la que el grano viene entero y “aplastado”, pero sin cortar. También puedes usar la avena instantánea.
Con ambas versiones sale muy bien. La diferencia principalmente estará en la textura que prefieras:
Avena integral: como el grano es más grande, se sentirá un poco más cuando se come, es decir, se siente un poco más grumoso.
Avena instantánea: como el grano ya está partido, se mezclará más con los demás ingredientes al remojarse y quedará un tanto más cremoso.
El líquido que le agregues a tu avena overnight será el que se encargue de remojar a la avena.
Por su naturaleza, los carbohidratos y fibras que posee la avena son muy solubles en agua, por ello, absorberán el líquido que en el que están inmersos, incrementarán su tamaño y se ablandaran (se hidratan).
Por cada parte de avena que utilices, utiliza la misma proporción de líquido. Por ejemplo, para ½ taza de avena, necesitarás ½ taza de líquido
Algunas opciones que puedes utilizar como líquido son:
Leche. De preferencia escoge leche baja en grasas
Bebidas vegetales como bebida de soya o de almendras. De preferencia opta por versiones sin azúcar
Bebidas a base de frutas como agua de maracuyá o de piña
Este es uno de los ingredientes clave para que la textura de la avena overnight quedé exacta: Agrega 1 cucharada de semillas de chía o linaza.
Estas semillas generan una suerte de “goma” cuando entran en contacto con líquidos. En realidad esta “goma” es un tipo de fibra soluble llamada mucílago y es muy beneficiosa para tu sistema digestivo y para controlar los niveles de azúcar en sangre.
Además de ser beneficiosas para tu salud, le otorgarán a tu avena reposada mayor consistencia.
Si deseas que tu avena quede más cremosa o más espesa, puedes agregar ingredientes adicionales que le den más sabor y consistencia.
Por ejemplo:
Puré de plátano o banana o de la fruta que más te guste
Yogurt griego
Skyr (un lácteo, parecido a un yogur, que esalto en proteínas y bajo en grasas y carbohidratos)
Mermelada de frutas (de preferencia sin azúcar)
Queso crema
Frutas o verduras ralladas (por ejemplo, zanahoria rallada para hacer una avena sabor carrot cake)
Proteína en polvo: si quieres agregar más proteínas a tu avena overnight, esta opción es excelente.
Con esta parte le darás el toque de sabor y podrás diferenciar tus distintas preparaciones
Puedes utilizar ingredientes líquidos o en polvo como:
Canela en polvo
Clavo de olor en polvo
Cacao en polvo
Nuez moscada
Stevia o el edulcorante de tu preferencia
Esencia de vainilla
Cúrcuma en polvo
Ahora lo único que tienes que hacer es asegurarte de que todos los ingredientes estén bien mezclados y deja reposar la avena por un par de horas o por toda la noche.
Esta es la parte final de la avena reposada. Te recomendamos agregar los toppings justo antes de comer la avena, es decir, no los mezcles junto con los otros ingredientes o podrían ablandarse demasiado.
Algunas opciones son:
Frutos secos: pecanas, maní, nueces, cashews, almendras, etc.
Semillas: de girasol, calabaza o hemp
Granola
Gotitas de chocolate amargo
Mantequilla de frutos secos
Frutas picadas: fresas, plátano, peras, frambuesas, higos o las frutas de estación que más te gusten. Tip: en el caso de las frutas, las puedes agregar picadas desde el inicio de la preparación para que se mezcle más con el sabor.

Te compartimos una de nuestras recetas favoritas de avena reposada. Recuerda que así como esta, puedes encontrar muchas más en la app de Fitia. Descárgala gratis aquí.

⌛️ Tiempo de preparación: 10 minutos
🍽 Número de porciones: 1
Calorías: 284 kcal
Proteínas: 13 g
Carbohidratos: 45 g
Grasas: 6 g
½ taza (75 g) de Fresas
½ taza (120 g) de Yogurt
4 cdas (40 g) de Avena
½ taza (120 g) de Bebida de Soya (sin azúcar)
Canela en Polvo al gusto
Opcional: Stevia u otro edulcorante al gusto
La noche anterior, en un vaso largo o taza, mezcla todos los ingredientes (excepto las fresas).
Al día siguiente verás que la textura ya está lista. Picar las fresas y añádelas a la avena.
📲 Abre la receta en Fitia aquí. Así, podrás guardarla en tus favoritos y agregarla a tu día cuando la prepares.
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