29 set. 2024

La ciencia detrás de quemar grasa: cómo el cuerpo almacena y utiliza la grasa como energía

Cuando se habla de perder peso, es común escuchar que para lograrlo hay que "quemar grasa". Este concepto se asocia generalmente con la reducción de peso y grasa corporal. Sin embargo, el proceso es más complejo que simplemente utilizar grasa como fuente de energía. ¿Qué significa realmente convertir grasa en energía? ¿Cómo funciona este proceso en el cuerpo? Sigue leyendo para descubrirlo.

¿Cómo obtiene el cuerpo energía?

El cuerpo necesita energía para todas sus funciones, desde respirar y moverse, hasta el crecimiento y la reparación celular. Para obtenerla, utiliza principalmente carbohidratos, grasas y, en menor medida, proteínas, dependiendo de lo que consumimos en la dieta diaria.

El proceso comienza cuando el sistema digestivo descompone los alimentos. El cuerpo utiliza enzimas específicas para dividir los nutrientes en sus componentes más básicos (1):

  • Carbohidratos en azúcares simples, como la glucosa.
  • Grasas en ácidos grasos y glicerol.
  • Proteínas en aminoácidos (cabe resaltar que las proteínas son más necesarias para funciones estructurales y de reparación que para ser utilizadas como fuente de energía).

Una vez descompuestos, estos nutrientes son absorbidos y transportados a diferentes partes del cuerpo para ser utilizados como energía.

¿Cómo convierte el cuerpo la grasa en energía?

El proceso de conversión de grasa en energía comienza con la digestión. Los triglicéridos, que son la forma más común de grasa en los alimentos y en el cuerpo, se descomponen en ácidos grasos y glicerol por la acción de enzimas como la lipasa pancreática. 

Estos componentes son absorbidos por las células del intestino delgado, donde los ácidos grasos y el glicerol se vuelven a ensamblar en triglicéridos para que pueden ser transportados de manera eficiente a través del torrente sanguíneo hacia los tejidos donde serán almacenados o utilizados como fuente de energía. (2,3).

  • En el tejido adiposo, los ácidos grasos y el glicerol se reconvierten en triglicéridos para ser almacenados como reserva de energía (2,4). 
  • En los músculos, especialmente en el esquelético y cardíaco, los ácidos grasos pueden ser utilizados directamente como fuente de energía (8).
  • El hígado también procesa los ácidos grasos para diversas funciones metabólicas, como la producción de energía o la síntesis de compuestos esenciales (2,4).

¿Cómo utiliza el cuerpo las grasas almacenadas?

Para que el cuerpo utilice las grasas como energía, deben ser liberadas mediante un proceso llamado lipólisis. Esto sucede cuando las reservas de carbohidratos, como el glucógeno en los músculos y el hígado, disminuyen, lo cual ocurre durante el ejercicio prolongado o el ayuno. En respuesta, el cuerpo descompone los triglicéridos almacenados en el tejido adiposo en ácidos grasos y glicerol, que luego son utilizados como energía (2,5)

El papel de las hormonas en la quema de grasa

Este proceso es facilitado por la enzima lipasa sensible a hormonas (HSL), que juega un papel crucial en la movilización de grasas. Cuando el cuerpo tiene un déficit de carbohidratos, los niveles de insulina —una hormona que regula el azúcar en sangre y favorece el almacenamiento de energía— disminuyen. Esto permite que la HSL se active. Normalmente, la insulina inhibe la actividad de la HSL para promover el almacenamiento de energía. Sin embargo, cuando los niveles de insulina bajan, la HSL facilita la liberación de ácidos grasos de los triglicéridos almacenados en el tejido adiposo, liberándolos en el torrente sanguíneo para ser usados como fuente de energía (2,5)

Además, hormonas como la adrenalina, que aumentan durante el ejercicio o el ayuno, potencian aún más la actividad de la HSL, acelerando la movilización de grasas hacia la sangre para ser convertidas en energía disponible. Este mecanismo asegura que el cuerpo acceda a sus reservas de grasa en momentos de mayor demanda energética (2).

¿Qué ocurre después de la lipólisis?

Una vez que los ácidos grasos están disponibles en el torrente sanguíneo, son transportados a las células, donde ingresan a las mitocondrias para ser oxidados. Este proceso convierte los ácidos grasos en pequeñas moléculas de energía que el cuerpo puede utilizar para sus funciones diarias (6).

Mientras tanto, el glicerol liberado durante la lipólisis también puede ser utilizado por el hígado para producir glucosa mediante la gluconeogénesis, ayudando a mantener estables los niveles de azúcar en sangre cuando los carbohidratos son escasos (7).

¿Qué sucede si no se usan las grasas?

Si no se utilizan de inmediato, las grasas se almacenan nuevamente en el tejido adiposo como reserva para ser utilizadas en el futuro. Sin embargo, cuando el consumo de calorías excede las necesidades energéticas, el exceso se almacena como grasa, independientemente de cuántas grasas se estén utilizando como energía en ese momento (8).

¿Qué significa oxidar grasa? ¿La oxidación de grasas reduce el porcentaje de grasa corporal?

El simple hecho de oxidar grasas no garantiza la pérdida de grasa corporal. Oxidar grasas significa que el cuerpo está utilizando las grasas como fuente de energía. Sin embargo, este proceso por sí solo no garantiza una reducción en el porcentaje de grasa corporal. Para lograr una reducción de la grasa almacenada, es necesario mantener un déficit calórico constante, lo que obliga al organismo a recurrir a sus reservas de grasa como combustible (9). Solo a través de un déficit sostenido en el tiempo se puede lograr una disminución significativa en el porcentaje de grasa corporal.

El equilibrio energético es clave para la pérdida de grasa

La pérdida de grasa corporal depende de un déficit calórico sostenido, lo que significa que el cuerpo debe recurrir continuamente a sus reservas de grasa almacenada para satisfacer sus necesidades energéticas. A medida que este proceso se mantiene con el tiempo, se produce una reducción visible de la grasa corporal.

Por el contrario, si consumes tantas calorías como las que gastas, aunque utilices grasas como fuente de energía durante el ejercicio o entre comidas, no estarás reduciendo tus reservas de grasa corporal. Simplemente estarás usando las grasas disponibles en ese momento.

Cuando el cuerpo se encuentra en déficit calórico, debe movilizar una mayor cantidad de sus reservas de grasa almacenada para cubrir sus necesidades energéticas. Este proceso, mantenido de forma constante, conduce gradualmente a una reducción del porcentaje de grasa corporal.

Dieta y ejercicio: lo que impulsa la pérdida de grasa

Si deseas cambiar tu composición corporal, ajustar tu dieta hacia un déficit calórico es clave. Aunque el cuerpo use las grasas de los alimentos como fuente inmediata de energía, las reservas de grasa corporal almacenada solo se movilizan cuando consumes menos calorías de las que gastas. 

Además, el entrenamiento de fuerza es especialmente crucial para quienes siguen un déficit calórico. Este tipo de ejercicio te ayuda a preservar la masa muscular magra mientras pierdes peso. También es esencial para quienes han terminado una dieta y buscan mantener su nueva figura, ya que contribuye, aunque de manera modesta, a mantener o incluso aumentar la tasa metabólica en reposo (10).

En resumen, mantener un déficit calórico a través de una buena alimentación y actividad física regular es lo que realmente te ayudará a reducir la grasa corporal de forma sostenible y con resultados duraderos

El cuerpo siempre va priorizar el uso del sustrato más disponible y el más eficiente según necesidades inmmendiatas. 

La clave para perder grasa no está solo en quemar grasa durante el ejercicio, sino en mantener un déficit calórico constante a través de una buena alimentación y actividad física regular.

Referencias

  1. Sánchez López de Nava A, Raja A. Physiology, Metabolism. [Updated 2022 Sep 12]. In: StatPearls
  2. Ahmed S, Shah P, Ahmed O. Biochemistry, Lipids. [Updated 2023 May 1]. In: StatPearls
  3. Frayn, Keith N. "Adipose tissue metabolism." Clinics in dermatology 7.4 (1989): 48-61.
  4. Maunder E, Rothschild JA, Fritzen AM, Jordy AB, Kiens B, Brick MJ, Leigh WB, Chang WL, Kilding AE. Skeletal muscle proteins involved in fatty acid transport influence fatty acid oxidation rates observed during exercise. Pflugers Arch. 2023 Sep;475(9):1061-1072
  5. Duncan RE, Ahmadian M, Jaworski K, Sarkadi-Nagy E, Sul HS. Regulation of lipolysis in adipocytes. Annu Rev Nutr. 2007;27:79-101. 
  6. San-Millán I. The Key Role of Mitochondrial Function in Health and Disease. Antioxidants (Basel). 2023 Mar 23;12(4):782. 
  7. Melkonian EA, Asuka E, Schury MP. Physiology, Gluconeogenesis. [Updated 2023 Nov 13]. In: StatPearls [Internet].
  8. Frayn KN, Arner P, Yki-Järvinen H. Fatty acid metabolism in adipose tissue, muscle and liver in health and disease. Essays Biochem. 2006;42:89–103
  9. Strasser B, Spreitzer A, Haber P. Fat loss depends on energy deficit only, independently of the method for weight loss. Ann Nutr Metab. 2007;51(5):428-32.
  10. Bryner RW, Ullrich IH, Sauers J, Donley D, Hornsby G, Kolar M, Yeater R. Effects of resistance vs. aerobic training combined with an 800 calorie liquid diet on lean body mass and resting metabolic rate. J Am Coll Nutr. 1999 Apr;18(2):115-21. doi: 10.1080/07315724.1999.10718838. PMID: 10204826.

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